DD; Capítulo 1; El Continente Douluo, Tang San de otro mundo

Traducido por Kitora

Editado por Gasaraki

____________________________________________________________

Douluo Dalu: Capítulo 1; El Continente Douluo, Tang San de otro mundo.

 

El Continente Douluo[i], Imperio Cielo Dou[ii], Provincia de Fasinuo.

 

Aldea Espíritu Sagrado. Si uno fuera a guiarse únicamente por su nombre, se pensaría que era una aldea sorprendente. Por el contrario, esta era una simple aldea de trescientas casas, ubicada al sur de una ciudad de la provincia Fasinuo, la ciudad Nuoding. La razón por la cual llevaba el nombre de Espíritu Sagrado era debido a una leyenda. Según esta, hace cien años un Maestro Espiritual de rango Santo Espiritual había surgido de aquí. Esto, naturalmente, era el orgullo eterno de la Aldea Espíritu Sagrado.

 

Por fuera de la Aldea Espíritu Sagrado sólo había un gigantesco terreno lleno de granjas, en donde grano y vegetales eran producidos y enviados para abastecer a la ciudad Nuoding. Esta se ubicaba en medio de la provincia Fasinuo, y si bien no era considerada como una gran ciudad, lindaba con la frontera del otro gran imperio, y por lo tanto era un sitio de comercio para los grandes comerciantes de ambos imperios. Por consecuente, la ciudad Nuoding había florecido a través del tiempo y la calidad de vida de los plebeyos que vivían en aldeas cerca de la ciudad era comparativamente alta.

 

Apenas era el inicio de la mañana. En el distante este, el cielo tenía un color gris pálido que significaba la llegada del amanecer. En un monte pequeño de cien metros de altura, adjacente a la Aldea Espíritu Sagrado, se encontraba una pequeña y delgada silueta.

 

Este era un niño de apenas cinco o seis años. Evidentemente, cada día aguantaba el calor del sol en su piel, que tenía un color trigueño saludable. Su corto pelo negro era muy pulcro, y su ropa, aunque simple y humilde, estaba limpia.

 

Para un niño de su edad escalar este monte de cien metros era definitivamente una cosa difícil de lograr. Sin embargo, cuando llegó al tope, su cara no mostraba ni un rastro de rojo, ni su cuerpo mostraba señales de fatiga. En su cara tenía una expresión contenta y satisfecha.

 

El chico se sentó en el tope del monte, y sus dos ojos fijaron determinadamente su mirada en el este, en donde el cielo del amanecer se aclarecía gradualmente. Inhalaba lentamente por su nariz, y gentilmente exhalaba por su boca. Su ciclo de respiración era espléndido y balanceado.

 

Durante el proceso, sus ojos se abrieron de forma repentina. Un débil rastro de qi púrpura parecía brillar en la luz creciente del brillante amanecer gris en el horizonte distante. Sin sorprendente visión y concentración, era claramente imposible darse cuenta de la existencia de este.

 

Una vez vio el qi púrpura, el espíritu y la voluntad del chico se concentraron tanto que ya ni siquiera exhalaba; sólo mantenía una inhalación lenta y leve. Al mismo tiempo, sus dos ojos no quitaban su mirada del parpadeo púrpura del horizonte.

 

El Qi púrpura no duró mucho: para el tiempo en que la luz del este había incrementado gradualmente hasta volverse luz del día, el Qi púrpura había desaparecido completamente. Sólo entonces el chico cerró los ojos, exhalando un flujo turbulento de Qi interno. El Qi blanco salía de su boca como seda desenredándose, antes de dispersarse lentamente.

 

Después de estar sentado por un largo tiempo, el chico volvió a abrir sus ojos. En el centro de estos, sorprendentemente, se encontraba una tenue luz púrpura, quizá gracias al Qi impuro del este. Aunque este púrpura en sus ojos no se mantuvo por mucho tiempo en sus ojos, su existencia fue bastante notable.

 

Con un suspiro desanimado, el chico mostró una expresión de resentimiento, que no parecía apropiada para su edad. Sacudió su cabeza y se dijo a sí mismo: “Todavía es imposible. Mi habilidad de Cielo Misterioso todavía es incapaz de superar el primer embotellamiento. Ya han pasado tres meses enteros, ¿por qué ocurre esto? Incluso el Ojo Púrpura Demoníaco, que depende del Qi púrpura del este de la mañana para poder cultivarse, ha mostrado más progreso. Si mi habilidad de Cielo Misterioso es incapaz de pasar este embotellamiento, mi Mano de Jade Misteriosa tampoco podrá progresar. No recuerdo haber pasado por un problema como este cuando cultivé hasta el límite entre el primer y segundo nivel la primera vez. Si la habilidad de Cielo Misterioso tiene nueve niveles, ¿por qué es la primera barrera la que prueba ser la más difícil? ¿Acaso tiene que ver con que este mundo es diferente de mi mundo original?”

 

Este niño, que había llegado a este mundo hace cinco años, era exactamente el mismo Tang San de la Secta Tang que se había lanzado desde una montaña por sus ideales. Cuando recobró la consciencia, descubrió que, además de percibir una sensación de calor, era incapaz de moverse. Sin embargo, la muerte que esperaba no llegó, y en vez de eso rápidamente nació en este mundo.

 

Tang San no tenía claro lo que estaba pasando hasta mucho después. No había muerto, pero tampoco era el mismo Tang San de antes.

 

El Tang San renacido necesitó casi un año para aprender el lenguaje de este mundo. Todavía recordaba que, cuando había nacido, a pesar de que no podía abrir sus ojos todavía y por ende estaba ciego, escuchó el sonido profundo del llanto desgarrador de un hombre. Después de haber aprendido el lenguaje de este mundo, y gracias a su excelente memoria, era capaz de recordar lo que ese hombre había gritado: “Tercera hermana, no me abandones”. Ese hombre era su padre, Tang Hao[iii]. Su madre, en este mundo, ya había muerto debido a un parto complicado.

 

Ya sea por el humor negro de los Dioses o por simple coincidencia, Tang Hao milagrosamente decidió llamarlo Tang San[iv], en honor a su madre muerta.

 

Debido a esto, los niños de su edad en la aldea se reunían alrededor de él todos los días para molestarlo. A pesar de esto, en su interior, Tang San estaba completamente contento con su nombre. Después de todo, era el nombre que había usado por casi 30 años en el otro mundo. Estaba contento con tener un nombre que le trajera memorias de su vida pasada.

 

Cuando llegó por primera vez a este mundo, Tang San se sintió sorprendido y asustado. Pero, con la emoción y la tranquilidad que llegaron posteriormente, ya había aceptado completamente esta realidad, que para él representaba una segunda oportunidad enviada desde los cielos. Aquí podría ser capaz de realizar el deseo más grande que había tenido en su previa existencia.

 

Aunque había llegado desnudo a este mundo, Tang San todavía tenía la mayor de las riquezas: su memoria. Siendo el genio más destacado de la Secta Externa Tang, los métodos de manufactura de los mecanismos de la Secta Tang, incluyendo también los de sus armas ocultas, se encontraban grabados en su mente. Adicionalmente, había logrado obtener el raro manuscrito de la Secta Interna Tang que había querido intentar desde hace muchos años. Mientras aprendía el manuscrito se aseguró de memorizarlo completamente, y con el Archivo de Tesoros Cielo Misterioso de la Secta Interna, Tang San esperaba recrear y reproducir la brillantez y el genio de la Secta Tang en este mundo.

 

“Es hora de volver.” Tang San miró el color del cielo y dio un salto con su pequeño y delgado cuerpo. Posteriormente, empezó a correr, descendiendo la montaña. Si cualquier persona lo hubiera visto en este momento, definitivamente habría quedado con la boca bien abierta. Cada uno de sus pasos era sorprendentemente capaz de hacerlo avanzar por más de 3 metros, y parecía que los huecos y relieve de la superficie de la montaña eran completamente incapaces de causarle alguna molestia mientras caminaba, ya que al parecer sin esfuerzo esquivaba cualquier obstáculo. Incluso si se comparaba a Tang San con un adulto normal, sería mucho más rápido.

 

¿Cuál era la esencia de la Secta Tang? Habían tres cosas que encapsulaban esta esencia, y eran: las armas ocultas, el conocimiento y uso del veneno, y la habilidad de realizar todas las acciones y movimientos de manera ligera y con gracia. La mayor diferencia entre la Secta Tang Interna y la Externa era el enfoque que se le daba al uso de las armas ocultas. La Secta Externa le daba prioridad a los mecanismos, que no requerían mucha habilidad para utilizarse, mientras que la Secta Interna requería técnica genuina de sus practicantes. El conocimiento del veneno era un talento de la Secta Externa, debido a que en la Secta Interna las armas ocultas eran pasadas de maestro a discípulo y debido a la potencia que estas liberaban bajo sus técnicas especiales, se podía decir que el conocimiento del veneno no era necesario y muy poca gente lo utilizaba.

 

El Archivo de Tesoros Cielo Misterioso solo describía seis clases de habilidades marciales, clasificadas en: la técnica de fuerza interna, Habilidad de Cielo Misterioso; la técnica de práctica con la mano, Mano de Jade Misteriosa; la técnica de cultivación de la visión, Ojo Púrpura Demoníaco; la técnica de agarre, Controlando la Grúa, Agarrando el Dragón; la técnica de cuerpo ligero, Camino Misterioso de Sombra Fantasmal; así como la técnica de uso de armas ocultas, Cien Separaciones de Armas Ocultas.

 

Las cinco primeras eran básicas; después de todo, sin unos buenos cimientos, ¿cómo podría uno mostrar la verdadera esencia de las armas ocultas de la Secta Tang?

 

Habiendo empezado a practicar su Habilidad de Cielo Misterioso a su primer año de edad, Tang San, que en el momento estaba a punto de cumplir seis años, todavía estaba construyendo los cimientos de su desarrollo.

 

La familia de Tang San vivía en la parte oeste de la Aldea Espíritu Sagrado, cerca del lugar en donde residía el jefe de la aldea. Se podía decir que su casa de tres habitaciones, hecha de ladrillo de barro, era la más cruda y sin decorar de toda la aldea. Lo único que tenía de adición era una placa de madera de un metro de diámetro, que se encontraba sobre la puerta. En la placa se podía ver un simple martillo, que en este mundo era el símbolo más aceptado y conocido de un herrero.

 

Es decir, el padre de Tang San, Tang Hao, era un herrero. De hecho, era el único herrero de toda la aldea.

 

En este mundo se podía decir que la profesión de herrero era de las más humildes de la existencia. Esto era debido a que, por alguna razón, ninguna de las armas más poderosas de este mundo era creada por un herrero.

 

Incluso teniendo esto en cuenta, la familia de Tang San no debería ser tan pobre. Después de todo, ¡era el único herrero de toda la aldea!

 

Entrando a la casa, Tang San ya lograba percibir el olor de un rico arroz. Esto no quería decir que Tang Hao le hacía el desayuno, sino lo contrario. Tang San cocinaba todas las comidas para Tang Hao. Desde que tenía cuatro años, incluso antes de que fuera lo suficientemente alto como para alcanzar el mesón de la cocina, cocinar ya era su tarea diaria, incluso si necesitaba pararse encima de una butaca para lograr alcanzar el mueble, lo hacía.

 

No lo hacía porque Tang Hao se lo pedía, sino porque si no lo hacía, lo más probable era que no alcanzara la comida en la casa para que Tang San saciara su hambre.

 

Llegando al mesón de la cocina, Tang San se paró en la butaca de madera de una manera que mostraba que lo había practicado mil veces. Levantó la tapa de la gran olla de hierro que se encontraba en frente de sus ojos, y el olor de un fragante arroz salió y se distribuyó por toda la casa. El arroz congee que contenía la olla se había cocinado diligentemente por una larga duración de tiempo.

 

Todos los días, antes de ascender la montaña, Tang San se aseguraba de que había arroz en la olla, y preparaba la madera, de manera que para cuando descendiera de la montaña la comida estaría ya lista para servirla.

 

Recogiendo dos tazas ya desgastadas de tanto uso, Tang San cuidadosamente separó y repartió el arroz congee en las tazas y las puso en la mesa que se encontraba detrás de él. La cantidad de granos de arroz que se veían en las tazas eran tan pocos que se podían contar, y para el cuerpo en crecimiento de Tang San eran claramente una cantidad insuficiente. Esta era la razón por la cual era tan flaco.

 

“Papá, comida.” Tang San llamó.

 

Después de un largo tiempo la cortina de la puerta del cuarto interno se movió, y una larga figura emergió tambaleando del cuarto.

 

Era un hombre de mediana edad, su apariencia sugiriendo los cincuenta años. Su estatura era extremadamente grande y robusta, aunque nadie se atrevería a complementar su estilo de vestir.

 

Su vestido raído estaba lleno de hoyos y estos dejaban ver su piel color bronce. Sus expresiones faciales, antes consideradas bonitas, ahora parecían como fijadas con cera. Tenía un par de ojos soñolientos y un ánimo mareado; también lucía un pelo desordenado que se veía justo igual que un nido de pájaros y una barba que quién sabe cuánto tiempo llevaba sin arreglar. En sus ojos se podía ver una mirada tenue y sin vida. A pesar de que la noche ya había terminado, todavía apestaba a alcohol, pero Tang San ni siquiera frunció el ceño al darse cuenta de esto.

 

Este hombre era Tang Hao, el padre de Tang San en este mundo.

Cuando creció en su primera vida, Tang San nunca conoció lo que era el amor de un padre. La forma de trato que le daba su padre siempre había sido la misma sin importar las circunstancias, siendo firme desde el principio. Aunque sabía que tenía que hacerle por lo menos un poco de comida a Tang San, mientras el tiempo pasaba y este empezó a tomar la iniciativa para cocinar, la actitud de Tang Hao parecía como si no le importara nada en este mundo cada vez más. Debido a esto su casa era tan pobre que ni siquiera tenían muebles decentes. La comida también era un problema, ya que Tang Hao utilizaba el poco dinero que obtenía de su labor como herrero para comprar alcohol todo el tiempo.

 

A pesar de que Tang San era un niño ya crecido, su padre realmente sólo tenía alrededor de 30 años. Casado antes de los 30 años, pero su apariencia daba a ver alguien mucho más viejo. Se debería decir que parecía como si fuera el abuelo de Tang San.

 

En cuanto a las acciones de su padre, Tang San no sentía resentimiento. En su vida pasada había sido un huérfano. En esta vida, aunque el trato de Tang Hao no era bueno, por lo menos tenía familia. Para Tang San, esto ya lo hacía sentirse contento. Por lo menos en esta vida tenía una persona a la que podía llamar “padre”.

 

Tang Hao agarró la taza de la mesa y, sin preocuparse por quemarse con el arroz congee, se lo acercó a la boca y con grandes bocanadas llevaba el congee hasta su barriga. Su cara fija y sin emoción aparentó ganar un poco de brillo.

 

“Padre, más lento. Todavía está muy caliente.” Tang San tomó la taza desde las manos de su padre y la rellenó de congee. Haciéndolo, también agarró su propia taza.

 

En la Secta Tang nunca se le había permitido ir al mundo exterior y por lo tanto se podía decir que en cuanto a relaciones personales su mente era una verdadera tabula rasa, convirtiéndose en un niño pequeño que tampoco tenía la opción de rehúsar algo.

 

La olla de congee con un contenido de siete u ocho tazas se vació muy rápidamente en el estómago de Tang Hao. Dejando escapar un suspiro, puso su taza en la mesa. Sus pestañas perezosas se abrieron un poco mirando a Tang San.

 

“Tú continúa con el trabajo que tienes, yo trabajaré en la tarde. Iré a dormir por un rato.”

 

La rutina diaria de trabajo y descanso de Tang Hao tenía un patrón muy regular: dormir toda la mañana, hacer algunas herramientas de agricultura durante la tarde, venderlas para obtener dinero y beber alcohol toda la noche.

 

“Está bien, papá.” Tang San asintió.

 

Tang Hao se puso de pie. Después de haberse tragado bastantes tazas de congee, ya no tambaleaba, y caminó en línea recta hacia el cuarto interno.

 

“Papá.” Tang San dijo súbitamente.

 

Tang Hao se detuvo y giró su cabeza para mirar a Tang San, sus cejas mostrando claramente un rastro de impaciencia.

Tang San señaló hacia una esquina que tenía pedazos brillantes de arrabio y dijo: “Estos pedazos de hierro, ¿puedes dármelos para que yo los use?”

 

En su encarnación anterior era el discípulo más destacado de la Secta Externa Tang, y estaba completamente acostumbrado al proceso de creación de cualquier tipo de arma oculta. Naturalmente, en ese entonces, todos los materiales que necesitaba eran suministrados por la Secta Tang. Pero en este mundo, aunque había practicado por años, su fuerza era insuficiente para la creación de la mayoría de armas ocultas. Esto sin embargo no hizo que dejara de intentar crear las armas ocultas más sofisticadas; ya había intentado hacerlo en este mundo pero el gran problema siempre era el encontrar material suficiente y de buena calidad.

 

Tang Hao creaba herramientas de agricultura a partir del metal que recibía de los aldeanos. El metal era un hierro muy impuro y común, lo que hacía que la creación de armas ocultas fuera especialmente difícil con este. Las piezas de arrabio que Tang San señalaba habían sido entregadas el día anterior, y dejaron a Tang San con la boca abierta. Estas piezas tenían una buena cantidad de hierro puro, lo que era perfecto para la manufactura de armas ocultas.

 

La mirada de Tang Hao se movió hacia el arrabio, y dijo: “¿Ah? ¿No es esto hierro fino?”

 

Tang Hao movió hacia la esquina del cuarto para mirar el hierro y volteó la cabeza para mirar a Tang San. “¿Quieres convertirte en un herrero?”

 

Tang San asintió levemente. La profesión más adecuada para la creación de armas ocultas en este mundo era, sin duda, la del herrero. “Papá, estás volviéndote viejo. Por favor, mientras crezco un poco, enséñame a hacer implementos de cocina y déjame hacer parte de tu trabajo.”

 

Previamente todo lo que había aprendido a crear eran las más precisas armas ocultas. Irónicamente, nunca había aprendido a forjar las cosas más sencillas.

 

Tang Hao parecía perdido y murmuró: “Ser herrero no parece una mala opción.”

 

Agarró y arrastró una silla desgastada hasta estar directamente por encima de los pedazos de arrabio y dijo descuidadamente: “Pequeño San, dime, ¿qué tipo de herrero es el mejor herrero?”

 

Tang San pensó por un momento y dijo: “El que es capaz de crear artefactos divinos.”

 

Por lo que decían los aldeanos, los artefactos divinos existían en este mundo. Si bien no sabía exactamente qué era un artefacto divino, por tener el adjetivo “divino”, pensaba que deberían ser bastante buenos.

 

En los ojos de Tang Hao se vió un brillo humoroso. “¿Artefactos divinos? Entonces el Pequeño San también conoce sobre los artefactos divinos. Dime entonces, ¿cuáles deberían ser los materiales para crearlos?”

 

Tang San pensó que esto era inesperado e inmediatamente dijo: “Los mejores, naturalmente.”

 

Tang Hao extendió su dedo índice y lo apuntó hacia la cara de Tang San, diciendo: “Si quieres convertirte en un herrero maestro, escucha y recuerda mis palabras: alguien que usa los mejores materiales para crear artefactos divinos no es el mejor herrero; es sólo un sintetizador. El mejor herrero es quien es capar de crear artefactos divinos con los materiales más comunes.”

 

“¿Usar hierro común para crear artefactos divinos?” Tang San, algo sorprendido, miró a Tang Hao. Normalmente Tang Hao casi no le hablaba; la conversación que en el momento estaban manteniendo ya contaba como la más larga de toda su existencia.

 

Levantándose, Tang Hao señaló un gran pedazo de hierro en el otro extremo de la habitación, de más o menos 50 cm2 por cara. “Si quieres volverte un herrero y aprender a forjar cosas de mí, primero debes darle diez mil golpes con el martillo a ese pedazo de hierro. Hasta que no lo hagas, no cumplirás con los requerimientos.”

 

Era un bloque de hierro cualquiera; sus numerosas imperfecciones eran visibles a simple vista. Cuando Tang San lo comparó con el pedazo de arrabio, ni siquiera era capaz de decir qué tan peor era.

 

“En este momento todavía puedes cambiar de decisión.” Tang Hao hablaba indiferentemente, ya preparándose para devolverse al cuarto a dormir.

 

“Padre, quiero intentarlo.” La voz de Tang San era clara y calmada, pero sin embargo determinada al mismo tiempo.

 

Tang Hao, algo sorprendido por la respuesta de Tang San, lo miró y le dijo: “Está bien.”

 

Diciendo solamente esas dos palabras, caminó directamente hacia el otro extremo del cuarto y recogió el gran pedazo de hierro en sus manos, poniéndolo directamente en frente de los fuelles de la forja. Siempre y cuando el fuego del carbón estuviera prendido, podría usarse para forjar inmediatamente. Después de hacer esto, Tang Hao volvió al cuarto interno a dormir.

 

Tang San era una persona con una voluntad muy fuerte. Si no lo fuera, no habría sido capaz de crear el arma oculta mecánica más poderosa de la Secta Tang, el Loto Tang Furia de Buda, a partir de un solo dibujo dilapidado. Esto le había tomado diez años de tiempo en su vida pasada.

 

Prendiendo el fuego del carbón, trabajando los fuelles, Tang San empezó a trabajar él solo.

 

Shushu shushu. Sonidos emergían constantemente de los fuelles y una llama era emitida por el horno de carbón, chamuscando el gran pedazo de hierro. Aunque Tang San nunca había forjado algo antes, había visto a su padre hacer herramientas de agricultura todos los días, por lo que conocía el proceso a seguir.

 

Mientras el pedazo de hierro se ponía rojo debido al calor, Tang San agarró el martillo con el que Tang Hao trabajaba todos los días. Este martillo de mango largo era incluso más alto que Tang San, y un niño ordinario de cinco o seis años habría encontrado imposible intentar moverlo; no podría ni pensar usarlo para forjar.

 

Pero Tang San era capaz de levantarlo. Con su Habilidad de Cielo Misterioso fortaleciendo su cuerpo entero, a pesar de no haber pasado el primer nivel, Tang San ya podía manejar la fuerza de un adulto.

Cuando el martillo de hierró colisionó con el pedazo de hierro hizo un sonido claro y melodioso. Este era el primer golpe de martillo de Tang San, y era el preludio al arte de la forja.

 

En el cuarto interno Tang Hao estaba acostado en su cama. Al escuchar el sonido del martillo, se dio vuelta y murmuró, claramente sorprendido: “Es capaz de levantar y manejar el martillo, ¿acaso nació con fuerza sobrehumana?”.

 

Dong dong dong dong dong. Sonidos de martilleo empezaron a salir de la tienda del herrero. Tang Hao y Tang San, padre e hijo, continuaron su vida prosaica, con una sola diferencia: desde este día, Tang Hao permitió que Tang San utilizara otro horno del que tenían en el cuarto, golpeando ese pedazo de hierro en su propia forja. No le dio ninguna instrucción adicional a Tang San, pero también desde este día Tang Hao bebía menos y por lo tanto el dinero que tenía la familia para comida aumentó también.

 

Forjar era un proceso absolutamente aburrido y cansante, pero Tang San todavía consideraba esta como la mejor actividad para templar su cuerpo. Cuando habían pasado once días había realizado el proceso muchas veces, y sentía que cuando movía el martillo era incapaz de hacerlo por méritos de su propia fuerza; debía usar la ayuda de la Habilidad Cielo Misterioso.

 

Teniendo en cuenta esto, toda su fuerza era capaz para martillar unas cien veces antes de cansarse. Cada vez que su fuerza estaba casi exhausta, se sentaba en el piso con las piernas cruzadas para recuperarse. Una vez su fuerza interna estaba recuperada, volvía a martillar inmediatamente.

 

Esto no solamente templaba su cuerpo. Acabar su fuerza y recuperarse repetidamente era también un buen método para templar su Habilidad Cielo Misterioso. Sin embargo, debido a que ya había alcanzado la barrera del primer nivel, no era capaz de hacerla avanzar más. Esa barrera parecía impenetrable. Los esfuerzos de Tang San eran fruto de sudor y sangre, y aún teniendo en cuenta su amplio talento natural, era incapaz de romper la barrera para salir del primer nivel y entrar al segundo.

 

Su entrenamiento, sin embargo, definitivamente no era un desperdicio de tiempo. A pesar de que su Habilidad Cielo Misterioso era incapaz de pasar al segundo nivel, la fuerza interna de Tang San parecía ser de mayor calidad y la velocidad de su recuperación incrementaba cada vez que repetía el proceso.

 

En estos once días Tang San ya había martillado más de 8000 veces, y el pedazo de hierro había disminuido significativamente en tamaño. Era menos de un tercio del tamaño original, y se podía ver que las impurezas que habían estado dentro del hierro habían desaparecido en su mayor parte. A medida que forjaba más y comía más, el cuerpo de Tang San empezó a cambiar y su fuerza física empezó a crecer. Esto causó que el consumo de su energía interna decreciera mientras forjaba, lo que a su vez llevaba a tiempos más largos de forja y a un mayor crecimiento de su fuerza en general.

 

El pedazo de hierro ya parecía un círculo pequeño, y una frase llegó a la mente de Tang San. “Templándolo hasta convertirlo en acero.” Esto hizo que su determinación por llegar hasta los diez mil martillazos aumentara aún más. La distancia que lo separaba de este objetivo se acortaba cada vez más.

La persistencia de Tang San dejó a Tang Hao estupefacto. Para él, incluso si su hijo había nacido con fuerza sobrehumana, le sería imposible seguir martillando por más de tres días. El mango del martillo estaba hecho especialmente para evitar que se resbalara de las manos, y por eso para gente sin experiencia causaría heridas muy serias en las manos después de mucho trabajo. Sin embargo, Tang Hao descubrió que, a pesar de estar forjando con toda su fuerza, las dos manos de Tang San estaban completamente ilesas, sin el más mínimo rasguño.

 

Tang San no quería perder a su padre, y tampoco quería que su identidad de su vida pasada fuera revelada, así que naturalmente no le contó a Tang Hao que esto se debía a su práctica de la técnica de la Secta Tang, la Mano de Jade Misteriosa.

 

Para poder hacer armas ocultas de buena calidad los requerimientos más básicos eran una combinación de buena vista, fuerza en las manos, y esfuerzo. La Secta Tang lo llamaba “del corazón al ojo, del ojo a la mano”. Por lo tanto, para la Secta los requerimientos de estas habilidades eran extremadamente altos.

 

El Ojo Púrpura Demoníaco tenía su mayor efecto en la visión gracias a la práctica que se realizaba en el breve momento en el que el sol salía del este.

 

La Mano de Jade Misteriosa podía hacer que la palma de la mano se volviera extremadamente fuerte y resistente, con la habilidad añadida de impedir que cualquier veneno pase.

 

Estas dos habilidades eran necesarias para los discípulos de la Secta Interna Tang, y aunque la Mano Misteriosa de Jade de Tang San estaba lejos de alcanzar un buen nivel, todavía podía protegerlo de las heridas que el martillo podría causarle mientras forjaba.

 

Tang San no guardaba ninguna de sus fuerzas al martillar el pedazo de hierro. Incluso en este proceso aburrido y repetitivo, su corazón no lograba calmarse para nada. Su conocimiento de este mundo todavía era muy pequeño y sólo sabía lo que podía averiguar de los aldeanos de este lugar.

 

El continente de este mundo se llamaba Douluo Dalu, y tenía dos grandes imperios, que quizá eran mejor descritos como dos grandes coaliciones, ya que en ambos imperios la mayoría del territorio era dividido por vasallos feudales, y los nobles con fuerzas armadas llegaban a una cantidad incontable.

 

El imperio en el que estaba Tang San era el Imperio Cielo Dou del norte, mientras que el otro era el Imperio Estrella Luo del sur.

 

La provincia Fasinuo estaba ubicada cerca de la frontera entre ambos imperios, y la Aldea Espíritu Sagrado de la Ciudad Nuoding no estaba ni a doscientas li[v] de distancia.

 

Tang San supo, gracias a la habladuría de los aldeanos, que en el continente Douluo las artes marciales de su mundo anterior no existían. Sin embargo, existía un tipo de cosas llamadas Espíritus. Toda persona tenía su propio espíritu, y entre ellos, muy pocos espíritus eran aptos para la cultivación. Aquellos que podían cultivar adoptaban la profesión llamada Maestro Espiritual, y esta profesión era la más noble de todo el continente. Según la leyenda, hace unos cien años un Santo Espiritual había aparecido en la Aldea Espíritu Sagrado; es decir, un famoso Maestro Espiritual, ya que Santo Espiritual era el nombre de un rango de Maestro Espiritual.

Los espíritus eran subdividos en dos categorías principales: una consistía de los espíritus herramienta y la otra consistía de los espíritus bestiales. Como sugiere el nombre de la categoría, cuando un espíritu era un utensilio se llamaba un espíritu herramienta, y cuando un espíritu era un animal se le llamaba espíritu bestial. Comparando ambas categorías, los espíritus de herramienta tenían una variedad mucho más amplia que la de los espíritus bestiales, y eran los espíritus más comunes entre la gente. Además, la proporción de espíritus que eran incapaces de cultivar era mucho más alta para los espíritus herramienta.

 

Tang San conoció una vez a la única persona de la aldea que tenía el espíritu de picacha, un espíritu considerado incapaz de cultivar. Sin embargo, gracias a su espíritu, su velocidad de trabajo en las granjas era más rápida que la de un aldeano ordinario.

 

Tang San también entendía que él también tendría su propio espíritu, y por eso estaba emocionado y se sentía curioso por saber cuál sería. Después de todo, fuera espíritu herramienta o bestial, con tal de que fuera capaz de cultivar, estaría bien, ¿no?

 

En el continente Douluo el despertar de los espíritus se llevaba a cabo a los 6 años, edad que Tang San cumpliría en tan sólo unos días. Por alguna razón Tang San sentía que la razón por la cual su Habilidad Cielo Misterioso era incapaz de progresar tenía algo que ver con su espíritu.

 

En cuanto a convertirse en un Maestro Espiritual, Tang San no tenía mucho interés, pero estaba resuelto a convertirse en un experto en armas ocultas de la Secta Tang, por lo que debía resolver el problema de su Habilidad Cielo Misterioso.

 

“Tang Hao, ¿estás ocupado?” Cuando Tang San estaba trabajando en llegar a los diez mil martillazos, escuchó la voz de un viejo hombre viniendo desde afuera.

 

Actualmente eran las horas de la tarde, y Tang Hao estaba trabajando. Escuchando la voz, Tang Hao sólo respondió con un “ng”.

 

Tang San, cuya curiosidad había sido prendida, salió de su cuarto, sólo para ver a un viejo hombre, que en apariencia superaba los 60 años. Su figura era algo débil, pero su manera de vestir y de arreglarse el cabello revelaba un cuidado perfecto y una buena actitud. Compararlo con Tang Hao era imposible.

 

Tang San conocía a esta persona: el anciano Superior de la Aldea Espíritu Sagrado, el viejo Jack.

 

“Pequeño San, ven, deja que este viejo te eche un vistazo.” El viejo Jack se volteó hacia Tang San y le extendió la mano.

 

Este Superior de la Aldea era una persona muy gentil, respetada en cantidades por todos los aldeanos. Había venido a la casa de Tang San a traer comida más de una vez.

 

“Hola, abuelo Jack.” Tang San caminó hasta llegar al frente del viejo Jack y lo saludó con una reverencia. Tang San tenía un principio: si una persona lo trataba bien, él lo recordaría por siempre en su corazón.

 

Tang Hao dijo indiferentemente: “Estoy ocupado, Superior de la Aldea.” El viejo Jack era mucho más viejo que él, pero el hecho de poder ser comparados en la misma generación debido a Tang San molestaba mucho a Tang Hao.

 

El viejo Jack, al parecer acostumbrado a los malos modales de Tang Hao, dijo: “Tang Hao, el pequeño San ya ha alcanzado los 6 años. Debe unirse a la ceremonia de despertar de espíritus de este año.”

 

Tang Hao le echó una mirada a Tang San y dijo indiferentemente: “Entonces que participe. ¿Qué día es?”

 

El viejo Jack dijo: “Es en tres días. Cuando llegue la hora, vendré por él, ¿está bien?” Por su manera de decir las cosas, probablemente quiso añadir ‘si tu lo acompañaras, probablemente solo retrasarías las cosas’.

 

Tang Hao bajó su cabeza, dejándole de poner atención al viejo Jack.

 

Tang San, que seguía curioso, preguntó: “Abuelo Jack, ¿qué es la ceremonia de despertar de espíritus?”

 

El viejo Jack dijo con serenidad: “Todos tenemos nuestro propio espíritu, que es finalmente despertado alrededor de la edad de 6 años en la ceremonia de despertar de espíritus. Teniendo un espíritu, podemos aumentar nuestras habilidades en un cierto campo de aplicación. Incluso el más ordinario de los espíritus puede ayudar a la vida cotidiana. Si por cualquier razón eres capaz de obtener un espíritu extraordinario, tendrías la posibilidad de cultivar, lo que podría llevarte a convertir en un Maestro Espiritual. La ceremonia de despertar de espíritus se realiza una vez cada año, y no puedo dejar que te la pierdas. Un noble Señor del Palacio Espiritual de la ciudad Nuoding viene personalmente para ayudar a que los espíritus de nuestros niños despierten. Ese Señor es considerado un Maestro Espiritual de rango Granmaestro Espiritual.

 

Un brillo lleno de admiración era claramente visible en los ojos del viejo Jack al pronunciar las palabras “Granmaestro Espiritual”.

 

Tang San no conocía bien las cosas de este mundo, en especial aquellas que tenían que ver con los Maestros Espirituales, así que naturalmente no dejaría pasar esta oportunidad para aprender. Interrogando al viejo Jack de manera cercana, dijo: “¿Qué es un Granmaestro Espiritual?”

 

[i] (斗罗大陆) Literalmente es también el nombre de la novela, “Douluo Dalu”. “Dou” significa pelea, “Luo” significa “tamizar”. Probablemente debería leerse como “Continente tamizado por el combate”, es decir un lugar en donde los logros se dan a través de la pelea. En manhua se ha traducido como “Soul Land” o “Continente de Combate”, pero en esta traducción siempre se utilizará “Douluo Dalu”.

[ii] (Tian dou di guo 天斗帝国) “Imperio Cielo Pelea”

[iii] (唐昊) “Tang sin límites”

[iv] (唐三) Es el mismo nombre de su vida pasada. Se dice que le pusieron el nombre gracias a su madre debido a que “San” significa “tres” y su madre era llamada “tercera hermana” por Tang Hao.

[v] 200里(li) = 100 km

3 thoughts on “DD; Capítulo 1; El Continente Douluo, Tang San de otro mundo

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s