ST: Capítulo 173 – Rage (Furia)

Traducido por Shadowhunter


Capítulo 177 – Rage (Furia)

Tan pronto como Rimuru se había ido, Shion y Diablo inmediatamente entraron en acción.
Ahora no era el momento de estar sorprendidos de ver un furioso Rimuru por primera vez.
Inmediatamente informaron a todos los Ejecutivos para que procedieran con las contramedidas de emergencia mediante [Transmisión de Pensamiento].
Para aquellos que todavía estaban en proceso de su evolución, el mensaje fue: “completen la evolución lo más pronto posible”. Pero, las voluntades de todos los involucrados ya estaban en unión.

“¡Por la gloria de Rimuru-sama!”

Ellos terminarían sus evoluciones a toda velocidad.
Ellos reconstruyeron sus cuerpos a velocidades tremendas, y alcanzaron un nuevo poder…
Y con el uso de “Cadena Alimentaria”, ellos se convirtieron en fuerza para Rimuru.
Ellos evolucionaron mientras resonaban con la ira de Rimuru.
Pero esta no fue una evolución o ascensión típica, la resonancia causó el desarrollo de habilidades agresivas y orientadas al combate.
Más potentes, más eficientes.
Y así, comenzaron los preparativos para las órdenes que llegarían pronto, si alguno de ellos alguna vez fuera llamado por Rimuru.

♦♦♦

En mi enfado, me había teletransportado hasta el lugar donde la pelea de Veldora había comenzado.
[Sabiduría del Señor Rafael] había demostrado ser útil al cumplir mis órdenes de averiguar las coordenadas.
Me había teletransportado aquí sin ninguna vacilación, pero en ese momento me encontraba en un estado de rabia inimaginable fuera de mi yo habitual.
Incluso podría ser la primera vez que perdiera mi razón debido a la rabia.
Esa vez, cuando Shion fue asesinada, yo estaba en una mezcla de ira y pesar, pero entonces las posibilidades de esperanza habían calmado mi estado mental.
Gracias a eso mantuve mi razón incluso cuando estaba furioso, y podía trabajar hábilmente.
Pero esta vez no era lo mismo.
Recordando el dolor como si mi alma fuera desgarrada, imaginando perder a Veldora había arrojado cualquier uso de razón por la ventana.
¿Posibilidad de victoria? A quién le importa esa mierda.
Yo aplastaré al enemigo.
Ni más, ni menos.
Mirando las fuerzas del enemigo, [Sabiduría del Señor Rafael] me había advertido que era peligroso, pero lo callé y le ordené: “¡Haz algo!”

«Solución. Entendido. Comenzando la implementación de la estrategia más óptima.»

Creo que escuché algo así, pero por ahora, no me importaba en absoluto.
Sólo necesitaba rescatar a Veldora y matar a esos hijos de puta.
Enojado, había llegado a la conclusión de enfrentar a dos de los “Verdaderos Dragones”, y aparecí delante del enemigo.
Ahora, sólo necesitaba vengarme.

El Señor Demonio Rimuru había aparecido.
Habiendo perdido la calma, su mente se centró sólo en atacar.
Al verlo,

¿Oh~ho? ¿Así que viniste aquí notando que tu dueño fue robado?
Tonto. Con tu fuente de poder, tu maestro Veldora, ido, incluso para un señor demonio, tú no eres más que un simple monstruo.
Viniendo aquí sin un solo subordinado, parece que no posees un fragmento de inteligencia.
¡Date prisa y deshazte de ese tonto!

El Emperador Rudra lo ridiculizó desinteresadamente, pero sus palabras no llegaron a Rimuru.
Para Rimuru, el Emperador era sólo uno de los muchos objetivos a exterminar.
Las condiciones tácticas para la victoria.
En esta situación, eran:

1.- Recuperar a Veldora
2.- Eliminar la amenaza
3.- Masacrar a todos y cada uno de los de Imperio.

Eso era todo.
Para él, cuya mente estaba envuelta en sed de sangre, no había necesidad de advertencias.
Todas las condiciones de auto-preservación fueron consideradas innecesarias.
Ahora mismo, sólo la victoria importaba.
Recuperar a Veldora era la condición absoluta, y lo tomó como la más alta prioridad.

Había muy pocos que eran cautelosos de la aparición repentina de Rimuru.
Ellos eran: Velgurind, el Teniente Kondo y Damrada, solamente estos tres.
Y ahora, con Veldora capturado, el Imperio tenía una gran ventaja.
La histórica batalla del Emperador contra Guy llegaría a su fin, ellos estaban a sólo un paso de distancia.
Por lo tanto, un único señor demonio que apareció no era nada en comparación con la amenaza de la aparición reciente de un “Verdadero Dragón”.
Después de todo, los “Verdaderos Dragones” eran normalmente considerados los más fuertes del mundo, y están en un nivel completamente diferente de un simple Señor Demonio.

Un señor demonio que sólo vino después de que ellos capturaran a uno de los más fuertes, un “Verdadero Dragón”, y además, el hecho de que ahora ellos controlaban dos de esos “Verdaderos Dragones”, naturalmente llevan a la suposición de que no había nada que temer.

Entre ellos, Damrada hizo una expresión rígida.
Dotado con una exclusiva armadura de clase Leyenda, su rostro estaba cubierto con un casco, y no había preocupación de que nadie viera su expresión.
Pero aun así, sospechaba si alguien notaba su ansiedad.
Diez de los Caballeros Reales del Emperador Rudra estaban de pie formados en el puente.
La fuerza más poderosa del Imperio estaba reunida allí.
Con barreras defensivas a máxima potencia, su posición podría ser considerada la más segura.
Como resultado, los Caballeros Reales no sentían ninguna tensión.
Sin embargo, Damrada reconoció la aparición de Rimuru como un mal presagio.
No se basaba en la lógica.
Este señor demonio, desde la primera que se conocieron, había provocado este extraño sentimiento.
Para él, y también para Yuuki.
Ellos tenían un aura similar al carisma que fascinaba a Damrada.
¿No había una mejor manera de vivir aparte de jurar fidelidad al Emperador? Ellos tenían algo que evocó esa sensación.
Así, desde la perspectiva de Damrada, Rimuru no era un enemigo que debía ser subestimado. Siempre tranquilo, era una existencia absoluta cuyos pensamientos no podían ser leídos por otros.
Que Rimuru haya perdido su calma en un abismo de furia, algo estaba destinado a suceder.
Damrada se mantuvo vigilante, y se concentró en la protección de Emperador en caso de que algo ocurra.

El Teniente Kondo fue testigo del Señor Demonio Rimuru por primera vez.
Y tuvo la idea de que había cometido un grave error.
Que era un error priorizar la captura de Veldora.
Él comprendió que el Señor Demonio Rimuru no podía ser tratado con negligencia. Ese era el por qué no fue un objetivo de captura y se pospuso tratar con él más adelante.
El plan era hacer un sondeo para recopilar maneras de como capturarlo.
Pero entonces, ocurrieron informes sobre su encuentro con Veldora, y su compromiso con Velgurind.
Esto fue un gran golpe de suerte, el Emperador Rudra lo pensó, y ordenó un ataque inmediato; pero Kondo tenía una mala premonición. Lógicamente hablando, no había duda de que ésta era una buena oportunidad, y no tenía una clara razón para oponerse a esas órdenes.
Fue sólo al nivel de: ya que la información todavía es escasa, ¿no era prematuro actuar ahora?
Pero, la claridad de la información fue negligente por parte del equipo de reconocimiento, y no habían suficientes razones para dejar ir esta oportunidad.
Después de todo, el mal presentimiento de Kondo no era una razón para detener el ataque.
Y ahora,
Cuando Kondo había usado su poder –no aquel concedido por el Emperador, sino uno que él había obtenido por sus propios medios–, el skill definitivo [Sandalfón el Ejecutor] para sellar los movimientos de Veldora, su premonición empeoró.
Le disparó a Veldora con las balas Suprimir y Necrosis en su máxima potencia, pero sentía que los efectos de Necrosis fueron anulados a la mitad.
También sintió que sus ojos se habían cruzado con los del Dragón Tormenta Veldora en ese momento.

“No sólo yo, pero poner tus manos en mi amigo jurado Rimuru. ¡No serás perdonado, humano!”

Le pareció escuchar una voz incorpórea.
La maldición de Necrosis, que causó la destrucción de los circuitos mágicos del objetivo, también era eficaz contra las Formas Espirituales.
Incluso los seres más fuertes, los “Verdaderos Dragones”, no podían escapar de sus efectos.
Ya que nadie podía resistirlo, lo mejor era evitar ser golpeado. Pero eso no era posible para Veldora dado que fue atrapado en un completo ataque sorpresa.
Fue solo en una brecha entre el momento cuando el poder de Veldora rivalizaba con el de Velgurind.
Con la sincronización perfecta, justo cuando Veldora dominaba a la Deida Guardiana del Imperio, Kondo había logrado detener los movimientos del Dragón Tormenta.
Pero aun así……
Al final, Veldora había logrado resistirse a Necrosis.
Kondo reconoció la impresionante hazaña de Veldora y, al mismo tiempo, sintió la más fuerte sensación de inquietud.

Matar a un “Verdadero Dragón” era difícil incluso con múltiples disparos de Necrosis.
Kondo había disparado varias veces para reducirlo gradualmente y detener sus movimientos. Incluso si caía inconsciente, un “Verdadero Dragón” no moriría.
Pero, aunque Veldora debería haber sabido eso, ignorando el sello que unía su cuerpo, se enfocó en resistir la destrucción de sus circuitos mágicos.
No…… ¿quizás se resistía a la maldición de Necrosis para proteger algo mucho más importante que sus circuitos mágicos?
Las palabras desencarnadas de Veldora apoyaban esa línea de razonamiento.
Sí, Veldora había puesto máxima prioridad en asegurar la seguridad de su amigo jurado, el Señor Demonio Rimuru.
En ese caso, el Señor Demonio Rimuru frente a sus ojos en este momento, no debe ser subestimado.

Este era el Señor Demonio que se había vuelto impotente debido a Veldora, ¿la fuente de su poder, siendo robado?

Ridículo.
De hecho, éste era el estado de furia violenta al que había llegado al tener a su amigo jurado capturado.
Eso era lo más probable.

En lugar de poner uno antes que el otro, ¿no deberían haber elegido intentar capturar a los dos juntos?

Él había llegado a esa conclusión, pero ya era demasiado tarde.
En este momento, sólo podían actuar de acuerdo a cómo se desarrollaba la situación,.
Igual a Damrada, Kondo también se preparó para poder reaccionar ante cualquier cosa que pudiera suceder.

El “Dragón Abrasador” Velgurind también entró en guardia después de la aparición de Rimuru.
No, no sólo eso, ella pudo haber sido la que estaba en alerta máxima, juzgando el peligro que Rimuru representa.
Una oleada de furia no muy diferente a la de su hermano menor Veldora podía sentirse de ella1.
Un señor demonio, o mejor dicho, un humilde slime estaba liberando un aura similar a ellos, los “Verdaderos Dragones”.
Normalmente, eso sería imposible, hasta incluso risible.
Pero incluso así, el Señor Demonio con apariencia de una joven chica ante ellos estaba liberando implacablemente una intensa aura de furia.
Esa aura podía ser llamada un signo del peligro que representaba.
Un humano normal moriría instantáneamente frente a un aura tan feroz.
No, no se detendría única en seres humanos, cualquier cosa que no posea una fuerza superior moriría sin la menor resistencia.
Veldora había reconocido la destreza abrumadora de esa aura.

(Esto es bastante malo. Ahora veo porque Veldora estaba interesado en ella.)

El crecimiento de Veldora había superado ampliamente sus expectativas.
Tal crecimiento probablemente fue causado por este Señor Demonio.
En ese caso, era absolutamente necesario enfrentarlo directamente, golpearlo y doblegarlo.
O sino, definitivamente se convertiría en una amenaza. Esto era lo que predijo Velgurind.
Y ella, una vez más, regresó tranquilamente a un estado de batalla.

Aquellos tres eran admirables por no subestimar al Señor Demonio Rimuru que había aparecido ante ellos.
Sin embargo, eso no era suficiente.
La decisión correcta era hacer uso de todas sus fuerzas y abalanzarse contra él con todo su poder en el momento que apareció.

La historia no se preocupa del: “qué tal si…”

La conclusión llevó como resultado a no tomar la decisión correcta.
El Señor Demonio delante de ellos ya se había convertido en un ser con el que no podían lidiar.
Él podría ser llamado su mayor amenaza por siempre.

♦♦♦

La batalla comenzó.
[Sabiduría del Señor Rafael] había comenzado el análisis de las fuerzas enemigas inmediatamente después de que Rimuru apareciera.
Y como se anunció, ella había tomado el curso de acción más óptimo.
Rimuru primero lanzó un <Tornado de Cuchillas> directo hacia la flota de dirigibles.
Era el mismo ataque usado por su Avatar Fantasma en el dungeon.
Estaba en un nivel inferior, pero la fuerza de salida era como de otra dimensión.
Cortando a cualquier enemigo dentro del rango, era una magia que se manifestó como muchas cuchillas de viento.
Este era un ataque lanzado superponiendo los efectos del skill definitivo [Rey Tormenta Veldora], “Vientos que Anuncian la Muerte”.
Varias cuchillas de viento atrozmente grandes que rasgaron la atmósfera, cortaron varios dirigibles.
El inmenso poder estaba más allá de sus expectativas, pero para él, que estaba cegado por la ira pura, le era más conveniente.
En comparación con la energía utilizada, el poder del <Tornado de Cuchillas> fue increíble.
Con ambos, calidad y cantidad de energía siendo abundantes, el poder de la magia naturalmente sería más grande. Además de eso, con los efectos de un skill definitivo superponiéndose, el poder alcanzaría alturas sin precedentes.
Además, las circunstancias actuales de Rimuru era importantes a considerar.
Las evoluciones de sus subordinados avanzaban ahora mucho más rápido. Cada uno de los que estaban unidos a Rimuru por el alma, le concedían energía a través de “Cadena Alimentaria”.
A medida que pasaba más tiempo, el poder de Rimuru sólo crecía.
[Sabiduría del Señor Rafael], que generalmente mantenía y aseguraba el uso óptimo de energía, ahora estaba actuando como un sistema de apoyo para un asalto total.
En consecuencia, convirtió todas las habilidades recibidas de sus subordinados en energía, y se la proporcionaba a Rimuru.
Y, hacia ese mismo Rimuru, varias esferas de energía y ataques de espada fueron desatados.
Por órdenes del Emperador Rudra, los Caballeros Reales comenzaron sus ataques al instante.
Eran pocos los que recibieron el Regalo Definitivo [Alternativa].
Un torrente de ataques con un poder igual a un skill definitivo se precipitaron hacia Rimuru.
Rimuru observó los ataques con una expresión inmutable.
Comparado con sus pensamientos que se habían acelerado 1.000.000 de veces, los movimientos de los enemigos eran demasiado lentos.

«Solución. Análisis completo. Se ha determinado que todos los ataques tienen una emisión similar. Se plantea la hipótesis de que las emisiones se degradan. Sin embargo, las emisiones son equivalentes a los skills definitivos.»

(Defensa.)

«Solución. Entendido.»

Todos los ataques que alcanzaron a Rimuru fueron fácilmente anulados por la “Barrera Absoluta” concedida por el skill definitivo [Pacto del Señor Uriel].

«Alerta. Contramedidas anti-barrera detectadas…… anuladas exitosamente.
Además, se detectaron ataques de destrucción del alma y circuitos mágicos.
Se supone que pertenecen al skill definitivo [Sandalfón el Ejecutor]……
Defensa exitosa.»

Rimuru movió ligeramente su vista hacia el Emperador que no se había movido, y a los guardias a su lado.

(¿Eso es todo? No necesito tener cuidado en absoluto entonces.
Te dejaré para más tarde. Trata de revolcarte en la desesperación mientras tanto.
Y que no te maten antes de que vaya por ti.)

Y entonces, para eliminar los obstáculos entre él y Veldora, Rimuru jugó su siguiente mano.

(¡Diablo, Testarossa, Ultima y Carrera! ¿Están listos?)

(¡En cualquier momento, mi Señor!)

(((¡¡¡Cuando usted ordene, maestro Rimuru!!!)))

A su invocación, los tres Duques Demonio evolucionaron, o mejor dicho, los tres Señores Demonio, junto con Diablo, rápidamente respondieron.
Esta invocación era su bendición, ellos estaban anticipando la voz que los llamaría.

¡Vengan a mí, mis Demonios! Llamado Demoniaco: ¡¡Crear Portal de Invocación!!

Respondiendo a su invocación, los 4 Señores Demonio se manifestaron.
Trayendo consigo a sus subordinados.

Los siete Duques Demonios.
Y además, 100 Caballeros Demoniacos y 600 Demonios Superiores.

Uno tras otro, los siervos de Rimuru se reunieron después de pasar por el Portal de Invocación.
Para mostrar su temible y destructivo poder.
Para demostrar la verdadera profundidad de la furia de Rimuru.

Rimuru entregó sus órdenes a los Demonios.

Se les permite enloquecer todo lo que quieran.
Sin embargo, morir está prohibido.
Meterse en mi camino también está prohibido.
¡Mientras voy a liberar a Veldora, mantengan a esos mosquitos ocupados!

¿Cómo manejaremos a la hermana mayor de Veldora-sama?

¿Ah? Me ocuparé de ella. Ahora vayan. ¡Pulverícenlos hasta que sean polvo!

Verdaderamente simple.
Recibir esas palabras llenó a los Demonios de alegría absoluta.
Los Demonios ya estaban provistos de todos los resultados del análisis a través de [Enlace de Pensamiento].
Era natural, ya que, excluyendo a Kondo, todos los skills que poseían los Caballeros Reales habían sido expuestas a [Sabiduría del Señor Rafael].

¡¡Como usted desee, nuestro Señor!!

Estos Demonios que no conocían el miedo, lanzaron sus cuerpos a la batalla, todo con el fin de servir a su amo.
Alegremente.
El “Cuerpo Negro de la Perdición”, justo ahora, había sido liberado al mundo.
Era la primera batalla del cuerpo más fuerte de Tempest, los Números Negros.

Y así, Rimuru encaró a Veldora.
Él se enfrentaría a su amigo jurado que se había convertido en el títere del Emperador. Y también, al Dragón Rojo, el “Dragón Abrasador” Velgurind al mismo tiempo.

(¡Sólo espera Veldora, definitivamente te liberaré!)

Y la verdadera batalla finalmente había comenzado.

─────────────────────────

1- Bueno, ya que Rimuru tiene apariencia de mujer casi siempre aquellos que no lo conocen, o conocen por primera vez, lo tratan de “Ella”.
– See more at: http://shadowhuntertranslator.blogspot.com.ar/p/capitulo-173.html#sthash.mT8E6sLb.dpuf

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