La Cortesana Encantadora: Capítulo 39

Capítulo 39: Banquete

Chen Rong pausó para recibir el sombrero con velo que Ping yu le había preparado y luego entró al hall desde una puerta lateral.

El hall se encontraba perfumado por las vestimentas de sus invitados, luces de linternas carmesí y velas se entrelazaban. Cuando el humo flotaba, todos los jóvenes bien vestidos parecían como si hubiesen salido de una pintura. Había unas cuantas ladies dentro de la línea de vista de Chen Rong que eran tan hermosas como ella, y por lo tanto su llegada no causó tanta excitación como la de Ran Min.

Ella dio varios pasos y pasó su mirada sobre los hombros de los otros hacia el asiento del anfitrión.

Allí, ella vio a Wang Qilang destacándose como una grulla entre las aves. Ran Min estaba sentado en la misma mesa. Ellos se encontraban extasiados en una conversación, aplaudiendo y riendo de vez en cuando.

Al lado de Wang Qilang se encontraban dos hombres de apariencia digna y un joven guapo. Había otras personas rodeándoles. Ellos parecían ser miembros de la Casa Wang de Lang’ya.

Chen Rong todavía estaba mirando alrededor cuando Wang Wulang miró hacia ella en medio de su charla con otros jóvenes.

“Ah Rong”

Chen Rong se detuvo y miró hacia arriba.

El rostro guapo de Wang Wulang parecía un poco sombrío. “Ven conmigo, tu asiento se encuentra por allí”.

Sintiendo el disgusto en su voz, Chen Rong le siguió después de darle un leve vistazo.

Su asiento se encontraba en la segunda fila del lado derecho, cerca de la pared.

Después de que Wang Wulang le pidió sentarse en su mesa, varias sirvientas caminaron hacia adelante y bloquearon su área con una pantalla.

No solo ella, sino que todas las ladies presentes serían puestas detrás de pantallas tan pronto como se sentaran. Las pantallas solo eran de la altura de un hombre, la superficie hecha de una capa de seda delgada.

Wang Wulang se volteó para irse después de que Chen Rong tomó su asiento. Pero después de solo dos pasos, él pausó para volver a mirarla, diciendo en voz baja: “Tu mente puede ser bastante profunda aunque eres tan joven. ¿Crees que le gustarías a alguien como Qilang?”

Él se paró frente a su pantalla con su cabeza inclinada. Con despreció, él miró a Chen Rong con una leve ira. “Con tu estatus, ya es difícil encontrar un hombre capaz que te despose. Pero no tienes dignidad y te hiciste esto. En mi opinión, tu vida habría mejor de terminar”.

Su voz fue muy baja y las pocas mesas cercanas se encontraban vacías. Excepto por Chen Rong, nadie más oyó su comentario.

Escuchando a estas severas palabras, el corazón de Chen Rong estaba encendiéndose con indignación. Ella levantó su cabeza rápidamente para mirarlo.

Ella abrió su boca para replicar, pero cuando vio sus ojos resentidos y reacios, ella se sintió mal y bajo su cabeza para decir suavemente: “¿Qué importa si mi vida está acabada o no? Mi tío ya intenta darme al Príncipe de Nan’yang como su Concubina”.

Su voz era baja, reteniendo un atraganto mientras acarreaba un sutil significado oculto. Ella parecía estar pidiendo por su ayuda mientras que al mismo tiempo deseaba explicarse.

Wang Wulang quedó atónito.

Presionando sus labios, él miró el vago rostro frágil de Chen Rong bajo la luz de las velas y suavizó su voz sin darse cuenta: “¿Darte a ese viejo Príncipe de Nan’yang que se rehúsa a morir? ¡Ese tipo Chen Yuan debe estar loco! ¿Acaso no sabe que el Príncipe gusta de coleccionar mujeres bonitas pero no tiene benevolencia con ellas? ¡Tu vida estará arruinada una vez que entres a sus aposentos internos!”

Chen Rong estaba cerca de llorar con sus palabras. Ella contuvo sus sollozos para decir: “Pero él es mi tío. Yo, Wulang, usted es el único a quien puedo decirle esto…” Ella levantó suavemente sus ojos llorosos hacia él en una mirada rápida antes de bajarlos de nuevo.

Fue solo una mirada, pero la imagen de una flor de pera sentimental en la lluvia y gotas de rocío sollozando de un loto blanco embelesaron completamente a Wang Wulang en solo un momento.

Él miró boquiabierto a Chen Rong y no apartó la mirada.

En este momento, un hombre no muy lejos de allí le llamó: “Wulang, Wulang, ven aquí por un momento”.

Wang Wulang se tornó sobrio a la llamada. Él dudó por un momento y luego bajo su voz para decir: “No te preocupes. Yo, yo pensaré sobre ello”. Su voz fue sorprendentemente muy gentil.

Él apenas se había alejado cuando la voz de alguien lo apresuró. Después de unos pasos, él volteó a mirarla a pesar de él. Desde su posición ventajosa, la única cosa que podía ver era la figura iluminada aunque borrosa de Chen Rong. Ella luce incluso más hermosa en solo unos días, él no pudo contenerse de pensar.

Para este momento, un flujo fijo de nobles se encontraba llenándolo. Un cuarto de hora después, todo el hall estaba lleno con invitados sentados.

Siendo solo una joven lady, la posición prominente de Chen Rong en la segunda fila al lado de un anciano estaba atrayendo más y más la atención.

Gradualmente, murmullos se alzaron de todos lados: “¿Quién es esa niña? ¿Es ella una hija legítima de la Casa Wang de Lang’ya?”

“No, ella es Ah Rong de la Casa Chen quien tocó ‘La Sonata de Amor del Fénix’ para Wang Qilang enfrente de todos. Oí que en el viaje para ir al Sur, ella ayudó dos veces a la Casa Wang de Ping a superar sus problemas. Ella es increíblemente inteligente”.

“No la tomen a la ligera. Esta niña es muy inteligente. Hasta el viejo zorro, Wang Zhuo, es muy inferior a ella”.

“Aye, oí que cuando ella todavía estaba en la Ciudad de Ping, ella hasta hizo el acto generoso de dispersar la riqueza de su familia antes de moverse al Sur”.

En medio del clamor, la estimación de las personas de Chen Rong creció cálida y acogedora. Esta plática incluso atrajo la atención de varios miembros de la Casa Wang de Lang’ya quienes procedieron a mirar allí.

Escuchando a la multitud y sintiendo las miradas que llegaban a su lugar, la espalda de Chen Rong se enderezó progresivamente.

Reconocer a Chen Rong era equivalente a invalidar la Casa Wang de Ping. Con cada murmullo en el hall, todos los miembros de la Casa Wang de Ping parecían estar algo incómodos.

Casi fuera de la nada, la risa aguda de una niña se alzó desde una esquina detrás de Chen Rong: “Ah Rong de la Casa Chen, mi primo Qilang está aquí, ¿debes estar feliz de verle?”. Era la voz perteneciente a la séptima lady de la Casa Wang, Wang Han’yun.

Los diálogos se pararon en seco.

Todos los jóvenes en el hall miraron hacia arriba en intriga hacia Chen Rong y Wang Qilang.

Lo que sorprendió a todos en este momento fue que Wang Qilang, quien había estado conversando tranquilamente, también volteó su cabeza como el resto del hall para mirar en la dirección del asiento de Chen Rong.

Bajo el escrutinio del hall, Chen Rong estaba sentada detrás de la pantalla con su cabeza baja, torciendo su falda por un buen rato antes de decir: “Fui incapaz de refrenarme en el momento… tras reflexionar cuidadosamente, ahora me encuentro muy avergonzada de lo que hice”.

Ella se levantó lentamente, pero sin levantar su cabeza, ella reverenció en la dirección de Wang Qilang y dijo temblorosa: “Fui imprudente ese día… Estoy agradecida de que usted no tomó ofensa y me permitió permanecer dentro de la sociedad”. Había una humildad vulnerable en su voz.

Wang Hong colocó su copa abajo lentamente y fijo su mirada en la persona detrás de la pantalla. Bajo la luz, Chen Rong pareció volverse incluso más encantadora.

A un lado de él, hasta Ran Min volteó su cabeza en este momento para mirarla silenciosamente.

En este silencio, Yu Zhi rio y aplaudió, atrayendo la atención de la multitud. “Ah Rong de la Casa Chen, ¿de qué tienes vergüenza?”, él preguntó fuertemente. “¡Si tú lo amas entonces Qilang naturalmente apreciará tus sentimientos! Ahora que ya has asegurado su apreciación, tú deberías perseguirle valientemente. Quien sabe, tal vez un día Wang Qilang tendrá la mente atontada y te despose como su esposa. Hahaha”.

En este punto, como si no quisiera que nadie más intercediera, él aclaró su garganta y explicó: “¡Lo que quiero decir es que esta joven lady parece la clase de hablar la plática y caminar la plática1! Estoy seguro que terminará lo que empezó. Tu…” Él quería continuar, pero Wang Hong ya había fruncido su ceño y gritado: “¡Mantén la boca cerrada!2

Yu Zhi cerró su boca inmediatamente. Para expresar obediencia, él incluso cubrió bien su boca con sus manos, dejando solo un par de ojos redondos y afligidos mirando hacia Wang Hong. Él lucía tan cómico que en un corto momento, risa comenzó a llenar el hall. El ambiente solemne, en un pestañeo, había sido retirado.


Índice

1.- The kind to talk the talk and walk the talk, lo traduje bastante literal.

2.- Hold your tongue, literalmente es sostén tu lengua o contén tu lengua, pero ya buscando es cállate, cierra el pico, muérdete la lengua o el que usé.

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